El famoso período azul del Pablo Picasso transcurrió entre 1901 y 1904, tras el suicidio de su amigo Carlos Casagemas. De ese mismo azul se tiñen las paredes de la sala donde se exhibe la muestra Más allá de la semejanza, una serie de obras creadas por el artista desde sus 16 años hasta 1972, un año antes de su muerte.

La muestra, cuyas obras jamás estuvieron pensadas por el artista para ser expuestas sino que son una recopilación de bocetos y dibujos que guardaba en su taller, es co-organizada por El Musée National Picasso-París y el MAMBA (Museo de Arte Moderno de Buenos Aires) y fue curada por la Directora Victoria Noorthoorn con la asociación de la curadora del museo francés, Emilia Philippot. 

“Él iba a un café y dibujaba. Después guardaba esos bocetos y ejercicios en su taller, pero no los había pensado para mostrar (…)”, comentó a BYC Magazine un guía del museo. Es increíble pensar como aquellas rápidas creaciones cotidianas, se encuentran hoy a disposición de todos los visitantes.

Las 74 obras están expuestas de forma cronológica y conforman la primera muestra retrospectiva en el país dedicada a los dibujos de Picasso. Una secuencia de dibujos de grafito sobre papel es el comienzo del recorrido. El primer dibujo observable a corta distancia se llama Charité, fue creado en 1897 – año en el que realizó su primera exposición en Barcelona- y demuestra el dolor de los humanos mediante múltiples retratos, algunos con máscaras y otros con estereotipos de mujeres al típico estilo Tolouse–Lautrec.

En la segunda fase de la exposición aparecen las primeras señales del cubismo en la obra del artista y la que causa mayor impacto visual entre los visitantes es Buste de femme, que en la jerga pictórica anticipa la visión abstracta de un árbol.

Al contemplar Femme allongée et guitariste es clara la coexistencia entre imágenes vinculadas al cubismo y la conciencia del espacio interior. Aquí empiezan a observarse rasgos del surrealismo, notable en la expresión del artista durante el transcurso de la sala.

La semejanza de los retratos de la adolescencia de Picasso hacia los años veinte se ve reflejado en los rostros que poseen una volumetría maciza y la diferencia entre las facciones va desde la simpleza de las expresiones hacia las deformaciones de los semblantes.

El final de esta exótica muestra tiene la luz emocional del artista, alejado de la metamorfosis de las obras y dando lugar al retrato de su hija, Paloma Picasso, en el año 1952.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Zoom

  • Más allá de la semejanza se expondrá hasta el 28 de febrero y puede visitarse en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Av. San Juan 350, San Telmo) entre las 11hs y las 19hs. Entrada general: $20. Martes gratis.
  • Conversaciones a través del tiempo – #PicassoyRivera: 100 piezas de ambos artistas serán expuestas en el Museo de Bellas Artes a partir del 14 de junio.

 


Por Florencia Perbost

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s